lunes, 11 de diciembre de 2017

Subgerencias de educación, turismo, cultura y… ¿deporte?



En el post de noviembre tratamos sobre la cultura y su relación con la educación y el turismo. Semanas después recordé que la estructura orgánica de los municipios suele integrar estas tres áreas en una subgerencia. Y eso me pareció bueno. Hasta que recordé que hay una cuarta área que no encaja, pero que en varias municipalidades aparece agrupada como subgerencia de educación, cultura, turismo y… deporte. ¿No debería el fútbol, el vóley, la natación y otra disciplina deportiva conformar más bien otra subgerencia? ¿Qué pasaría si el funcionario encargado del área de cultura fuese más bien un pelotero?

No quiero decir que el deporte y la cultura sean asuntos separados. De hecho, antes de escribir esta nota rondaba en mi cabeza un artículo más a tono con la alegría mundialista, un artículo sobre deportistas letrados, como Muhammad Ali. Será para la próxima. Además, los deportes son importantes en la educación y para la promoción de una vida saludable. Pero volviendo al tema, darle su lugar a los deportes y a la cultura por separado hace más eficaz la gestión en estos rubros; no obstante, una revisión sencilla de los organigramas de los 43 municipios de la provincia de Lima muestra que no hay una división ideal de estas áreas en la mayoría de los distritos.

Los organigramas distribuyen las funciones municipales en gerencias, así la cultura puede ubicarse en una de estas:
  • Gerencia de cultura
  • Gerencia de cultura y turismo
  • Gerencia de desarrollo e inclusión social o Gerencia de desarrollo humano y social
  • Gerencia de educación, cultura y turismo
  • Gerencia de participación ciudadana
  • Gerencia de promoción económica y social
  • Gerencia de servicios públicos
Como se ve, no hay una forma estandarizada. Seguramente se deba a las limitaciones que tiene cada municipio, pero desde ya podemos ver la importancia que se le da a la cultura. Por cierto, la única que tiene una gerencia de cultura exclusiva es la Municipalidad Metropolitana de Lima, la misma que incluye una Subgerencia de Patrimonio Cultural, Artes Visuales, Museos y Bibliotecas. Ya quisiéramos que todas las alcaldías tuvieran una oficina así. Pero la realidad es otra. No obstante, solo los municipios de Miraflores y San Isidro cuentan con una gerencia de turismo y cultura.

A nivel de subgerencia, las que no confunden al fútbol con el ballet, es decir, las que tienen subgerencias de educación, cultura y turismo (a veces solo “educación y cultura” o “turismo y cultura”) son:

·         Barranco
·         Comas
·         Jesús María
·         Los Olivos
·         Lurigancho (Chosica)
·         Magdalena del Mar
·         Puente Piedra
·         San Borja
·         San Miguel
·         Santa Anita

Luego vienen distritos como los del cono sur (San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo, Villa El Salvador…), los distritos playeros (Pucusana, Punta Hermosa, Punta Negra…), los del cono norte (San Martín de Porres, Los Olivos…) y algunos céntricos (Ate, Lince, San Juan de Lurigancho…) en donde, como se dijo, combinan la pelota con las bibliotecas. Esto no quiere decir que no hay gestión cultural. Si se tiene suerte y el funcionario es una persona integral, es decir letrada, deportista y con un buen conocimiento de la administración, pues llegará a gestionar sin muchos problemas ambos rubros. Ahora, si es un panzón chelero con un vocabulario pobre, lo más probable es que sea un corrupto que está en el municipio para ver de qué saca provecho.

En fin, sea cualquiera el lugar en donde esté ubicada la cultura, quizás se deba a un asunto de gestión y presupuesto municipal. Estratégico sería que tenga su propio lugar. Por nuestra parte, debemos ser buenos contribuyentes y los municipios menos corruptos (no como el municipio de Villa María del Triunfo que cayó en el destape de coimas y extorsión a los ciudadanos). Con un poco de orden y más integración con los organismos del Ministerio de Cultura y el apoyo a los movimientos y colectivos independientes, tendremos más o mejores museos, bibliotecas, centros culturales y espacios abiertos en beneficio de todos.


César Antonio Chumbiauca


MUNICIPALIDAD GERENCIA SUBGERENCIA CULTURA SUBGERENCIA MIXTA
ANCÓN GERENCIA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, DEPORTE Y TURISMO
ATE GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL Y CULTURAL SUBGERENCIA DE DESARROLLO HUMANO
BARRANCO GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE TURISMO, EDUCACIÓN Y CULTURA
BREÑA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE JUVENTUD, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
CARABAYLLO GERENCIA DE LA MUJER Y DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, JUVENTUD Y DEPORTES
CHACLACAYO GERENCIA DE PARTICIPACIÓN VECINAL Y DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
CHORRILLOS GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, TURISMO, RECREACIÓN, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS
CIENEGUILLA GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL ACTUALIZANDO ORGANIGRAMA
COMAS GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
EL AGUSTINO GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
INDEPENDENCIA GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE LA MUJER, SERVICIO SOCIAL, DEMUNA, CIAM, EDUCACIÓN Y CULTURA
JESÚS MARÍA GERENCIA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y TURISMO
LA MOLINA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE CULTURA, DEPORTE Y TURISMO
LA VICTORIA GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES
LIMA METROPOLITANA GERENCIA DE CULTURA SUBGERENCIA DE PATRIMONIO CULTURAL, ARTES VISUALES, MUSEOS Y BIBLIOTECAS
LINCE GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE DESARROLLO HUMANO
LOS OLIVOS GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO JEFATURA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
LURIGANCHO GERENCIA DE JUVENTUD, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
LURIN GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y PROGRAMAS SOCIALES SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
MAGDALENA DEL MAR GERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y DEFENSA MUNICIPAL DEL NIÑO Y EL ADOLESCENTE SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y ESPECTÁCULOS
MIRAFLORES GERENCIA DE CULTURA Y TURISMO
PACHACAMAC GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y PROMOCIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE JUVENTUD, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES
PUCUSANA GERENCIA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTES
PUEBLO LIBRE GERENCIA DE JUVENTUD Y DEPORTES, EDUCACIÓN Y CULTURA Y TURISMO
PUENTE PIEDRA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
PUNTA HERMOSA GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL PROGRAMA DE EDUCACIÓN, SALUD, CULTURA Y DEPORTES
PUNTA NEGRA GERENCIA DE SERVICIOS A LA COMUNIDAD Y SOCIALES SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTES
RIMAC GERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y TURISMO
SAN BARTOLO GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL Y LA MUJER OFICINA DE CULTURA, ADULTO MAYOR, SALUD Y SISFOH
SAN BORJA GERENCIA DE PARTICIPACIÓN VECINAL UNIDAD DE EDUCACIÓN, CULTURA Y TURISMO
SAN ISIDRO GERENCIA DE CULTURA Y TURISMO
SAN JUAN DE LURIGANCHO GERENCIA DE DESARRROLLO HUMANO Y SOCIAL  SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y JUVENTUDES
SAN JUAN DE MIRAFLORES GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE JUVENTUDES, EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE.
SAN LUIS GERENCIA DE PROMOCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
SAN MARTÍN DE PORRES GERENCIA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE
SAN MIGUEL GERENCIA DE DESARROLLO HUMANO SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
SANTA ANITA GERENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS Y DESARROLLO SOCIAL CENTRO CULTURAL DE ARTE Y CONOCIMIENTOS INNOVADORES
SANTA MARÍA DEL MAR GERENCIA DE SERVICIOS PÚBLICOS SUBGERENCIA DE SERVICOS SOCIALES
SANTA ROSA GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y PARTICIPACIÓN VECINAL
SURCO GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, TURISMO Y DEPORTES.
SURQUILLO GERENCIA DE DESARROLLO SOCIAL Y DE JUVENTUDES SUBGERENCIA DE JUVENTUDES, EDUCACIÓN Y DEPORTES
VILLA EL SALVADOR GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y JUVENTUD.
VILLA MARÍA DEL TRIUNFO GERENCIA DE DESARROLLO E INCLUSIÓN SOCIAL SUBGERENCIA DE EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y JUVENTUD.

martes, 21 de noviembre de 2017

La cultura, la educación y el turismo

(Imagen: www.cultura.gob.pe)
Quizás no lo recuerden, pero hace unos meses se estuvo discutiendo sobre el incremento al 1% del Presupuesto del Sector Público 2018 destinado a cultura. Hubo todo un debate sobre si debíamos considerar la cultura como un lujo o una necesidad para formar una sociedad más humana.  Aldo Mariátegui, detractor mediático, dijo: “Si fuéramos un país (...) consciente de su pobreza, cerraríamos Cultura (creación huachafa de García II) y esos US$900 millones anuales los dedicaríamos a aumentar el sueldo de maestros”. ¿En serio tiene razón ese señor? Lo que no sabe es que la cultura es un aliado fundamental para otros sectores como la educación y el turismo.

No es un problema solo en el Perú. En otros países de Latinoamérica este sector no recibe más del 1%. Incluso en Argentina se está discutiendo bastante el asunto de su presupuesto y lo que será designado para el fomento de las artes. Ante estas idas y venidas, la cultura cada vez más se está autofinanciando como puede, principalmente reuniéndose en grupos independientes concentrados en el sector local, defendiendo el acceso justo y tomando los espacios públicos. Si uno se pone a ver un poquito más, se dará cuenta que existen muchísimos movimientos independientes que están forjando cultura y para eso buscan bastante la colaboración de las instituciones públicas y el mecenazgo de las empresas privadas. No obstante, ante la falta de recursos económicos, la cultura también se puede apoyar en otros sectores con mayor presupuesto estatal como educación y turismo.

La educación, cuyo fin es formar buenos ciudadanos, necesita inocular valores, ciencias, deportes y cultura en la población. Qué son las humanidades sino conocimiento, tradiciones, costumbres, arte, en síntesis, cultura. La formación de la identidad nacional, el respeto a todas las sangres, el orgullo por nuestras costumbres y nuestros antepasados, es cultura y es educación. Por otra parte, el turismo tiene una rama orientada a la valoración del patrimonio cultural y espacios públicos. Qué visita uno cuando se va a Egipto, a Grecia o a Machu Picchu. No va a ver solo ruinas, va a conectarse con la historia, con la cultura milenaria, con el pasado de los pueblos. Eso también es cultura. Cuando visitamos una ciudad, ¿acaso no preguntamos por los museos y las bibliotecas también?

En ese sentido, se justifica una mayor promoción cultural. La gestión de la cultura es un mundo amplio y el ministerio pertinente, con su 1% (si se llega a aprobar), quizás siga sin darse abasto. Pero el trabajo debe seguir adelante, porque con espacios culturales las familias acceden a lugares de esparcimiento, mejora la convivencia entre los ciudadanos, los jóvenes encuentran alternativas que los alejan del pandillaje y la drogadicción ya que existen museos, bibliotecas, teatros y centros para la creación, ejercicio y difusión de actividades artísticas, etcétera. Por otra parte, los municipios generan ingresos porque una ciudad culta se hace atractiva turísticamente. En conclusión, además de ayudarse con un incremento en el presupuesto, el sector cultura se complementa con la educación y el turismo, lo cual no es huachafo, como acusa Aldo Mariátegui. Más huachafo es no tener cultura.


César Antonio Chumbiauca

miércoles, 18 de octubre de 2017

Sistema Nacional de Bibliotecas: compromiso y gestión

(Director de la BNPAlejandro Neyra, junto al Ministro de Cultura, Salvador del Solar, y autoridades de la Biblioteca Pública de NY. Imagen: BNP)

Hace unos meses, cuando Alejandro Neyra Sánchez asumió la dirección de la Biblioteca Nacional del Perú, pareció que por su perfil de diplomático se dedicaría más a recuperar libros tal como fue la línea de su antecesor, Ramón Mujica Pinilla. Sin embargo, Neyra y todo el equipo de la Biblioteca Nacional ha emprendido un ambicioso proyecto sobre la falta de servicios culturales públicos, un proyecto que quizás no sea tan ambicioso si miramos el caso de Argentina o Colombia, y es el de concretar finalmente un verdadero sistema nacional de bibliotecas.

Por eso ha sido grato enterarnos que a fines de setiembre de este año el director nacional junto con el ministro de cultura, Salvador del Solar, viajaron a Estados Unidos para conocer la gestión de la Biblioteca Pública de Nueva York y todo el sistema de bibliotecas de dicha ciudad. El perfil diplomático de Neyra ha resultado idóneo para establecer nexos de colaboración con los altos cargos de esta ejemplar biblioteca. Como se sabe, a mediados del siglo pasado Jorge Basadre también se basó en ella para restaurar nuestra biblioteca nacional con servicios modernos y la aplicación de técnicas de la bibliotecología norteamericana de ese entonces.

Por otra parte, los bibliotecólogos que trabajan en la BNP están conformes con que se haya disipado la malsana imagen que relacionaba a nuestros colegas con la mafia dedicada al tráfico de patrimonio bibliográfico, todo por una confusa denuncia. Por el contrario, ahora ellos son considerados profesionales estratégicos para sacar adelante el sistema nacional. Da gusto visitar la página de Facebook de la BNP y enterarnos de la labor responsable que están realizando todos allí, desde la persona que cataloga hasta la dirección ejecutiva.

Compromiso y buen clima organizacional es un primer paso para el arduo, complejo y tedioso proceso que es implementar un buen sistema nacional. Las bibliotecas periféricas de la BNP no se dan abasto para servir a toda la capital. Hay distritos que no tienen siquiera una biblioteca municipal, mientras que en otras existen algunas creadas por iniciativa de los mismos pobladores, que son las bibliotecas comunales. El esfuerzo no debe terminar en un sistema limeño de bibliotecas, tiene que expandirse para que sea efectivamente nacional. Es lo que ha recalcado el director de la BNP en algunos medios. Por eso resulta importante la colaboración del Colegio de Bibliotecólogos del Perú y aprender de los modelos de sistemas de bibliotecas universitarias como el de la Pontificia Universidad Católica del Perú. También se debe considerar el aporte de los centros de enseñanza de nuestra profesión cuando realizan estudios de la realidad de las bibliotecas públicas en nuestro país. Ruth Alejos Aranda, una de mis profesoras en la universidad, decía que para implementar un sistema nacional de bibliotecas era necesario establecer centros coordinadores en todas las regiones, pero que la creación de estas unidades de información no estaba dándose desde las autoridades, por lo que era mejor empoderar a las comunidades. Es una tesis que se puede robustecer desde la academia y aplicarse desde la BNP y el Ministerio de Cultura.

Que no decaiga el inmenso esfuerzo y compromiso. Hasta el sentido común nos dice que las bibliotecas públicas son importantes, porque además de fomentar la lectura y servir como un espacio cultural, conjugan muy bien con la educación y el turismo. Alentemos este proyecto.

César Antonio Chumbiauca

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Los cien metros planos de la investigación académica

(Imagen: www.neoscientia.com).
Vivimos en una sociedad muy exigente donde la manera más común de entender la trascendencia es a través del “éxito” corporativo, olvidando otras formas espirituales de trascender que no consiste en irse a una montaña y meditar, sino que se trata simplemente de ejercer lo que a uno le gusta. Hay exigencias que son principios vitales, eso sí, como la excelencia y la calidad. Pero otras exigencias forman parte de una competencia vertiginosa. El mundo académico, que por siglos se caracterizó por su rigor contemplativo, no escapa a la modernidad. La sociedad del conocimiento también es exigente.

Hoy en día la brecha entre las universidades del primer mundo y las de la región se miden por su producción científica. Stephen Buranyi en El lucrativo festín de las editoriales científicas: bibliotecas, científicos y gobiernos pagan la cuenta, señala: Actualmente, todo científico sabe que su carrera depende de ser publicado, y el éxito profesional está especialmente determinado por hacer que el trabajo llegue a las revistas más prestigiosas. El lento y largo trabajo, casi sin dirección definida, que siguieron algunos de los más influyentes científicos del siglo 20 ya no es una opción viable de carrera”. Embarcándose en este coche, la universidad peruana también quiere resaltar y está apostando en la generación de conocimiento. Aquello es estupendo y los mandatos que vienen desde el Estado tienen buenas intenciones. Sin embargo, no todos están entendiendo las cosas como son debidas, por lo que en un afán de competir o de ser visibles están moviéndose a la loca -digámoslo coloquialmente- y así no debe ser. Por eso ha sido interesante la última reunión entre el Ministerio de Educación (Minedu), la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) y el Consejo Nacional de Ciencias Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) para discutir estos asuntos en la conferencia Incentivando la Investigación y el Acceso Abierto (12 de setiembre, auditorio principal de la Sunedu).

Además de presentar los logros y los retos, esta reunión tuvo la participación de ponentes de peso que más allá de sus títulos en el extranjero demostraron ser personas realmente lúcidas. Entre ellas resaltó Eduardo Court Monteverde, Ph.D en Finances Privees et Publiques, Université de la Sorbonne, Paris, quien se atrevió a denunciar que algunas universidades licenciadas habrían obligado a que sus profesores contratados firmen falsos contratos de nombramiento. Además, criticó que existieran universidades que imponen a sus investigadores noventa días para escribir un paper, cuando los mejores de la ciencia toman entre dos o tres años redactarse. También llamó la atención sobre las conductas irresponsables y poco éticas de aquellos investigadores que toman ideas de otros y que los editores de publicaciones científicas se estén descuidando de la calidad y las normas. Señaló también que la universidad peruana debe ser consciente de la verdadera noción de investigación: “Investigar no es hacer proyectos”, dijo.

Otra ponencia destacada fue la de Iván Montes Iturrizaga, de la Universidad La Salle de Arequipa. Sin desmerecer todo el esfuerzo de Sunedu y Concytec, expuso que su universidad realiza investigación no tan pegada a la norma estatal. Su estilo va por ofrecer a los investigadores un abanico de facilidades para que realicen su trabajo con placer, sin necesidad de marcar tarjetas de entrada y salida en una oficina, sin restricciones para participar en actividades académicas en el Perú o en el extranjero, incluso sin meterse con su objeto de estudio, contraponiéndose a ciertas políticas de desarrollo regional. Iván Montes Iturrizaga indicó que este proyecto es un plan cuidadoso en el que se considera el escalafón académico que va desde un asistente investigador hasta un investigador senior con experiencia curtida y animoso de su propia disciplina. Por último, remarcó que su universidad apoya por igual a las humanidades como a la ciencia y que la calidad es un elemento importante de su producción.

Como se ve, figurar en los rankings universitarios llama siempre la atención y da una idea de prestigio, pero es importante considerar la realidad peruana y actuar de manera sosegada para no errar. Ciertas universidades, de la noche a la mañana, obligan a sus profesores a publicar un artículo en una revista indexada en SciELO, por ejemplo, y aunque es un principio que los profesores publiquen y hagan investigación, también es verdad que no sabemos si la universidad peruana les da las facilidades económicas para que lo hagan con dedicación, si hay un control adecuado o si los temas son novedosos. Pero todas estas fallas se pueden corregir. El principal objetivo de la universidad peruana no es situarse entre los primeros puestos de los rankings; su objetivo real es formar profesionales y hacer investigación con excelencia.


César Antonio Chumbiauca

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